Trabajamos tanto en la Zona Franca, con sus suelos aluviales del Llobregat, como en la parte alta de Sarrià-Sant Gervasi, donde aparecen materiales más rocosos de la sierra de Collserola. Cada ubicación exige un enfoque distinto para el diseño de terraplenes viales. En la plana litoral, el nivel freático alto obliga a estudiar la consolidación antes de rellenar; por eso complementamos con un ensayo Proctor para fijar la humedad óptima y la densidad máxima. En cambio, en zonas de ladera hay que controlar la estabilidad del cimiento del terraplén.

En arcillas del delta del Llobregat, la consolidación primaria del cimiento puede durar meses; un precarga bien diseñada evita asientos diferenciales en la calzada.