El subsuelo de Barcelona presenta una complejidad marcada por el delta del Llobregat al sur y los depósitos aluviales del Besòs al norte, con niveles freáticos que oscilan entre 2 y 6 metros de profundidad según la zona. En estos terrenos, donde alternan limos arenosos con gravas y arcillas overconsolidadas, el análisis de pilotes fricción vs punta resulta determinante para dimensionar correctamente la cimentación. El equipo técnico evalúa tanto la resistencia por fuste como la contribución de la punta mediante ensayos de penetración estándar (SPT) y sondeos mecánicos, complementados con un estudio de capacidad de carga que permite discriminar el aporte de cada mecanismo en función de la estratigrafía local.

En suelos del delta del Llobregat la fricción lateral puede representar hasta el 80% de la capacidad total, mientras que en gravas del Besòs domina la punta.