Nuestro laboratorio móvil llega a la obra con tamices de 2" a malla 200, copa de Casagrande y horno de secado regulable. En Barcelona, donde la geología combina depósitos aluviales del Llobregat con materiales granulares del delta, la clasificación de suelos USCS/AASHTO permite encuadrar cada muestra en los grupos A-1 a A-7 o en los símbolos SW, CL, ML, SC, etc. El proceso arranca con el cuarteo de la muestra hasta obtener una porción representativa de 500 g para granulometría por tamizado y límites de Atterberg. Sin esta identificación previa, cualquier cálculo de capacidad portante o diseño de mezcla asfáltica se vuelve especulativo. Complementamos el análisis con el ensayo Proctor para determinar la densidad seca máxima que servirá de referencia en la compactación de terraplenes.

En suelos deltaicos de Barcelona, un IP superior a 30 puede indicar arcillas expansivas que requieren tratamiento previo a la cimentación.