Los depósitos aluviales del Llobregat y las arenas litorales del frente marítimo de Barcelona condicionan el diseño de tablestacas desde el primer metro de excavación. La napa freática aparece entre 2 y 4 metros en la franja costera, lo que obliga a perfiles continuos de empuje de tierras y subpresión hidrostática. En nuestra experiencia, cada proyecto en el Port Olímpic o en el nuevo frente del Muelle de España requiere un modelo de interacción suelo-estructura que considere arenas sueltas superficiales y limos arcillosos del Holoceno. Por eso, antes de definir la longitud de hinca y el módulo resistente, complementamos el análisis con un estudio de capacidad de carga en estrato portante, además de verificar la estabilidad global del conjunto mediante anclajes cuando las alturas de muro superan los 6 metros.

La clave en Barcelona es modelar la presión intersticial por mareas: la napa en arenas litorales duplica el empuje total frente a condición seca.