Desplegamos el penetrómetro en la primera campaña de campo, justo al pie del Tibidabo. El suelo de Barcelona alterna limos compactos con rellenos antrópicos en el litoral. Con el equipo de placa de carga medimos la deformabilidad real bajo el cimiento. Antes de cualquier cimentación, determinamos la tensión admisible con protocolos ISO 17025. Combinamos estos resultados con el ensayo SPT para correlacionar golpeo con módulo de balasto en los depósitos cuaternarios del Llobregat.

La capacidad de carga en Barcelona varía hasta 400 kPa entre el Ensanche y el litoral. Medir en campo evita sobredimensionar o fallar.