Barcelona se asienta sobre una compleja secuencia geológica: desde los depósitos aluviales del Llobregat y el Besòs hasta los materiales graníticos de Collserola, con una altitud media de 12 m sobre el nivel del mar. En este contexto, el ensayo de corte directo resulta indispensable para caracterizar la resistencia al esfuerzo cortante de los suelos cohesivos y granulares, parámetro crítico en el diseño de cimentaciones superficiales. Antes de dimensionar una losa de cimentación en el Eixample o un muro de contención en la zona alta de Sarrià, es práctica habitual complementar el estudio con una evaluación de pavimentos cuando el proyecto incluye vías interiores, o con un ensayo SPT para correlacionar resistencia con compacidad relativa.

La envolvente de Mohr-Coulomb obtenida mediante corte directo define la cohesión y el ángulo de fricción, parámetros que condicionan el factor de seguridad de cualquier obra en Barcelona.