En Barcelona, muchas veces vemos proyectos donde el espesor de la capa de rodadura se define solo por el tránsito, sin considerar la capacidad de soporte del terreno natural. Con el clima mediterráneo y las frecuentes lluvias torrenciales, la subrasante se satura rápido. Por eso, antes de definir la estructura del pavimento flexible, realizamos una campaña de exploración que incluye calicatas exploratorias para clasificar los suelos y determinar su humedad natural. Trabajamos con laboratorio acreditado ISO 17025 y aplicamos la norma UNE 103-300 para el diseño de firmes.

El CBR in situ medido con placa de carga evita sobredimensionar la base granular y reduce hasta un 20% el espesor total del firme.