Barcelona se asienta sobre una geología compleja donde los suelos residuales derivados de la meteorización del granito y la pizarra predominan en las laderas de Collserola y el Baix Llobregat. Con una altitud media de 12 metros sobre el nivel del mar pero con barrios que alcanzan los 500 m, la transición entre depósitos aluviales del Llobregat y perfiles residuales exige una caracterización detallada. La fracción fina y el contenido de humedad natural varían abruptamente en pocos metros, por lo que complementamos la campaña con capacidad de carga para definir la presión admisible en cada nivel de cimentación.

La meteorización diferencial del granito en Barcelona genera horizontes de resistencia variable que solo una caracterización detallada puede identificar correctamente.