Cuando la vibradora penetra en los limos y arenas del delta del Llobregat, el operario ajusta la presión de agua para evitar la licuefacción del entorno. Las columnas de grava, o stone columns, se forman al retirar el vibrador e introducir áridos seleccionados, compactándolos en tongadas. En Barcelona, donde el nivel freático suele estar a pocos metros, este método permite drenar el exceso de presión intersticial y, al mismo tiempo, transferir la carga a estratos más competentes. Combinamos esta técnica con un ensayo SPT previo para definir el perfil de resistencia, y con permeabilidad en campo cuando se requiere evaluar la velocidad de consolidación del terreno.

En suelos deltaicos de Barcelona, la columna de grava reduce asientos hasta un 60 % comparado con el terreno natural sin tratamiento.