Barcelona tiene un clima mediterráneo con precipitaciones concentradas en otoño. Las lluvias intensas saturan el terreno y exigen refuerzos en taludes y rellenos. La especificación de geomallas en Barcelona debe considerar la humedad cíclica y la presencia de suelos arcillosos expansivos en zonas como el Vallès. Antes de definir el tipo de geomalla, se recomienda un estudio de mecánica de suelos que caracterice la plasticidad del terreno. Las geomallas biaxiales suelen funcionar bien en suelos granulares, pero en arcillas se requieren triaxiales con mayor resistencia a la tracción.

Las geomallas biaxiales funcionan en suelos granulares; las triaxiales son necesarias en arcillas expansivas del área metropolitana.