El análisis de respuesta sísmica del sitio en Barcelona se rige por la NCSE-02 (Norma de Construcción Sismorresistente Española) y el CTE DB-SE-AE, que exigen determinar la aceleración sísmica de cálculo en función del tipo de suelo. En Barcelona, la geología combina depósitos aluviales del Llobregat y el Besòs con formaciones de margas y areniscas del Mioceno, lo que genera variaciones significativas en la amplificación de ondas. Por eso, antes de diseñar cimentaciones en edificios singulares o infraestructuras, conviene complementar el análisis con un estudio de MASW Vs30 para perfilar la rigidez del subsuelo hasta 30 metros de profundidad.

En Barcelona, la amplificación sísmica puede duplicar la aceleración del terreno entre un sector con roca superficial y otro con relleno aluvial profundo.