Un edificio de 10 plantas en el frente marítimo de Barcelona necesitaba cimentar sobre un relleno antrópico de 8 metros de espesor. Detectamos heterogeneidades en la composición del material: escombros, arenas limosas y fragmentos de hormigón. Con calicatas y ensayos SPT confirmamos que la compactación era deficiente. Para este tipo de escenarios, combinamos el análisis con capacidad de carga y un estudio de asentamiento diferencial para prever deformaciones no admisibles. También evaluamos la permeabilidad en campo para estimar el comportamiento hidráulico del relleno. El resultado fue una solución de pilotaje profundo que transfiere la carga al sustrato terciario.

Un relleno mal compactado en la zona portuaria de Barcelona puede generar asientos diferenciales superiores a 5 cm en edificios de media altura.